Mira como nos miran: los sátélites del mundo

communicationearthglobenasasatellite-fa8b890eb46425f085d95c7dda5e7ffc_h

Intenet fluye, fluye, fluye…

cartographycommunicationglobalinternetmapnetwork-fcbeb6b0eef14f7cb2a033c41c3bd706_h

Infinidad

El usuario de Internet, no tiene límites dijo Michael Smith, Media Management Center de Northwestern University, refiriendose a lo mucho que busca cuando busca el actor de Internet –y no internauta, como prefieren Francis Pisan y Dominique Piotet, en “Cómo Internet cambia el mundo”-, y lo cual no es más que consecuencia de lo que sabe que puede llegar a encontrar. Uno de los obligatorios recorridos diarios por la web –viendo mi página de Netvibes- me llevó agraciadamente a Soitu.es, un dinámico portal informativo, que ofrece su respectiva pestaña dedicada a Vida Digital. Y otra vez, de manera más que agraciada y más que obligatoria, terminé leyendo a Juan Freire, en su blog ultra connotativo “Piel digital”. De las múltiples actualizaciones que ofrece, hoy destaco “Medios digitales y aprendizaje informal en los jóvenes” que refiere a lo que sabemos, más en nuestro país. La brecha entre la realidad existente, con la más que poblada utilización de herramientas digitales y la visión pesimista sobre tal realidad. Esto, incide causalmente en quienes son sus usuarios más potenciales y frecuentes, otra vez, nosotros, jóvenes. Entonces, el planteo coherente es cómo hacer que lo real y concreto de la implementación de tales herramientas digitales se aplique de modo eficiente como estrategia educativa. Si no pueden contra ellas –alta ridiculez- poténciate, compleméntate, abúsate de ellas. Por experiencia propia, por experiencias que me apropié, sé que cuesta que docentes y profesores y ciertos alumnos, anclados en el clasicismo/comodismo de sus clases traspongan la brecha digital, y articulen sus clases con herramientas de la galaxia web. Aquí se revierten los roles. Hay una bieducación, los de arriba, cumpliendo su deber, los de abajo exigiendo nuevas formas de cumplir el deber, para que se convierta, en placer, enseñando qué hacen en el resto de sus vidas. Los alumnos sí exigen, sí reclaman dinamismo, sí ansían catedráticos entusiastas, prometedores, activos, activadores. Los alumnos no necesitan que le recuerden lo mundano de su vida digital, sino todo lo contrario. Desean que le sea útil y que se erija como su gran descubrimiento epistemológico. Y sin embargo, seguimos estando lejos. Ciertos adolescentes, (porque también es una realidad, la carencia de buena parte de ellos) ingresan a sus aulas -concientes de la falta de infraestructura- con un alto grado de desarrollo virtual y se enfrentan a quienes, si pueden, darán clases, escucharán sus problemas, tratarán de calmarlos y de nivelar el desarrollo de la misma. Por ende, es cierto que muchas ideas sucumben, por la cuasi gastada situación burocrática, económica y de oportunidades, pero es más cierto aún que muchas ideas sucumben ante espíritus anquilosados de alas y ojos. La web ofrece tanto, desde lo más inhóspito como enviar mails, crear un blog, realizar publicaciones allí, hiperlinkear los post, hasta creaciones que nos parecen ultras lejanas al estilo Wesch, o prometedores proyectos vía Facebook que lleven a las redes sociales a su uso más óptimo y productivo. ¿Cómo desperdiciarlo? ¿Cómo darle la espalda? O, en todo caso ¿Por qué darle la espalda? Freire analiza las conclusiones extraídas del Digital Youth Research(‘Kid’s Informal Learning with Digital Media’), una proyecto concretado luego de tres años de trabajo, de un grupo de 28 investigadores de las University of Southern California y University of California, Berkeley, liderados Peter Lyman y Mizuko Ito. Se trata de una “investigación etnográfica de las culturas de conocimiento innovador” y fue subvencionado por la Fundación MacArthur que hace también tres años, destina 50 millones de dólares al financiamiento de trabajos de esta índole, en el marco de su Digital Media and Learning Initiative. La cuestión es que este estudio cualititativo hizo hincapié en los cuestionados adolescentes, en su vida virtual, en la implicancia poderosa que ésta tiene en su vida ¿común y corriente?, en las recurrentes contradicciones con los adultos -conservadores-, contra esa realidad concreta que le exigen que viva. Pero, al fin, estos investigadores se “tomaron a los adolescentes en serio” y estudiaron su nativa digitalmente, cultura, dividieron el análisis en herramientas, tipos de conocimientos y redes y utilización de los medios sociales y su implementación en el aprendizaje. Se desarrollan en dos comunidades, “locales o de amigos”, comunidades íntimas, de su circulo, donde merodean con frecuencia, para arreglos cotidianos, y redes de interés, de alcance mundial, donde imperan otros propósitos. Los géneros de participación en los que se desenvuelven los adolescentes son: “’Hanging out’ es el comportamiento de los usuarios que utilizan mensajería instantánea y redes sociales para estar en contacto, sin un motivo específico, con sus amigos. ‘Messing around’ es una práctica próxima a la anterior, aunque ya más elaborada, en que los jóvenes se dedican a buscar información online y empiezan a juguetear o hacer bricolaje (‘tinkering’) con los medios digitales de forma experimental y sin objetivos específicos. ‘Geeking out’ es la práctica que supone un uso más sofisticado de la tecnología y que permite a los jóvenes apropiarse de los medios digitales. Con este término, el informe del proyecto define la capacidad para utilizar los medios y la tecnología de forma intensa y autónoma, motivada por los intereses de los propios usuarios, y no ya con un objetivo de socialización. A esta altura, es imposible evitar que lo digital no solo traspole el ámbito educativo, sino que lo integre y potencie, lo active y diversifique. “Combatir el mal es el origen de todo placer y hasta de toda diversión”, apuntaba Chesterton en “La taberna errante”. Acá, hoy, lo malo es el miedo a la maldad intrínseca de las revoluciones digitales basada en un absoluto y pronunciado desconocimiento que impide su potencial explotación. El desafío de demostrar que se puede, experimentar con las multitudinarias y creativas herramientas existentes, cuestionarlas, contraponerse al esteticismo de la formalidad, es toda una fiesta. Doy fe sincera y real de lo bien que me ha hecho la educación no formal –gracias Alejandro, gracias Internet- y de cómo ha abierto mi universo. El desafío es atreverse a una reeducación, a la metamorfosis, y a más rupturas. Por un lado con la concepción de una única y concreta realidad, asumiendo la punzante existencia de otra virtual, con multitudinarios estímulos. La ruptura con los convencionalismos y los métodos tradicionales de relacionarse con el otro –que se modifican inherentemente y desde hace rato- y de educar, no desde la transmisión, sino desde la construcción colectiva de conocimiento, de “sabiduría de multitudes”. Y por supuesto, la ruptura con los comodismos que impiden el recorrido por un aprendizaje dinámico y diversificado. Implica un nuevo sujeto educador –padres y docentes- y en permanente reeducación. Implica como todo cambio, diría Juarroz, en “Algunas ideas sobre el lenguaje de la transdisciplinariedad”, un cambio en el lenguaje. Y si somos lenguaje y comunicación, y contamos con más palabras y más formas de comunicarnos, es evidente que seguimos siendo, pura metamorfosis. Finalmente, como dice la directora del Proyecto analizada por el biólogo apasionado con la tecnología, Mimi Ito, “Para seguir siendo relevantes en el siglo XXI, las instituciones educativas necesitan seguir el ritmo de los cambios rápidos que provocan los medios digitales. La participación de los jóvenes en este mundo en red plantea nuevas ideas acerca del papel de la educación.” Y lo demás…son sólo “patrañas”, porque de todos modos “digital media are changing how young people learn, play, socialize, and participate in civic life.”

Matan las escuelas la creatividad?

Cinco días en el futuro

Fue creado hace 25 años como un foro para detectar y alentar las tendencias del mañana. Allí se presentaron la primera computadora personal, el primer CD y el nuevo concepto de inteligencia. Adrián Paenza participó de la de este año y cuenta cómo fue descubrir el cine que viene, la ecología práctica y hasta la educación musical. [cerrar]Comparta esta nota con un amigo E-Mail de su amigo Su nombre Su E-Mail Por Adrián Paenza Cinco días que me dieron vuelta la cabeza. Del 2 al 7 de febrero, desde las 7 y media de la mañana hasta las 10 y media de la noche, viví inmerso en un mundo apasionante: el mundo de las ideas. Ideas para ayudar a mejorar el presente. Ideas para pensar el futuro. El mensaje que figuraba en todos lados por las calles de Long Beach decía: “TED: Ideas Worth Spreading” (TED: ideas que vale la pena difundir). Ideas que vale la pena compartir. Ideas que vale la pena discutir. Ideas sobre cómo cooperar para tener una sociedad mejor, más justa, más solidaria, más generosa y, sobre todo, en donde no haya exclusiones. Una sociedad más moderna también, mejor preparada para combatir el hambre, la pobreza, la miseria, la falta de educación, la injusticia social y la falta de placer. Casi en una utópica búsqueda de la felicidad. TED fue creada en 1984 por el arquitecto Richard Saul Wurman y su socio Harry Marks para “potenciar la convergencia entre Tecnología, Entretenimiento y Diseño”. En los 25 años en que se realizan los encuentros se vieron hitos, como que Apple presentó la primera Macintosh, Sony exhibió el primer CD, el matemático Benoit Mandelbrot habló por primera vez de su descubrimiento de los fractales y Marvin Minsky, el gran gurú de la Inteligencia Artificial, describió su nuevo modelo sobre la mente. Hasta este año, las conferencias se hicieron siempre en Monterey, California, y sólo por invitación en grupos muy reducidos. Este año se mudó a Long Beach, unos 30 kilómetros al sur de Los Angeles. La lista de oradores principales a lo largo de los años incluye a Bill Clinton, Bono, Al Gore, Bill Gates, Frank Gehry, Nicholas Negroponte, Billy Graham, Peter Gabriel, Quincy Jones…, el espectro se fue ampliando hasta que ahora la sigla original TED suena más a un recuerdo englobador que a una forma de describir los contenidos. Este año hubo biólogos, arquitectos, psicólogos, comediantes, físicos, antropólogos, ecólogos, cantantes, contorsionistas, mimos, industriales, computadores, políticos, diseñadores de videojuegos, sociólogos, oceanógrafos, diseñadores gráficos, filántropos, escritores, escultores, astrónomos, pintores, entrepeneurs, empresarios, economistas, químicos, bioquímicos, comunicadores, abogados, médicos y, claro, también había matemáticos y más, mezclados en un centro de convenciones pujando por no perder detalle y por entrar en contacto con la mayor cantidad de gente posible. Las conferencias de TED figuran en http://www.ted.com. Este año Fue una de las experiencias más fascinantes de mi vida. Eramos 1500, representando a 51 países, que, convocados por TED, manteníamos un silencio casi de iglesia durante las charlas, bulliciosos y ansiosos en los intervalos o recreos, estimulados por lo que venía desde el estrado hacia acá y con el debate posterior sin moderador ni control alguno. En esos cinco días, hablaron 102 personas. Cincuenta expusieron durante 18 minutos. Sí, dieciocho minutos. La idea es que si uno tiene algo para comunicar, ese tiempo tiene que ser suficiente. Y la limitación temporal no toleró excepciones. Bill Gates, uno de los oradores, tampoco pudo extenderse. Chris Anderson, el presentador oficial y un poco el dueño de la pelota, los invitaba a pasar al estrado y dar la charla de su vida. Y así fue, al menos para casi todos. Además hubo otros 52 que expusieron en forma más breve: exposiciones de tres y seis minutos. Por ejemplo, Al Gore habló seis minutos (para contar el estado de su cruzada personal sobre el calentamiento global) y Nicholas Negroponte, uno de los propulsores de la espectacular idea “Una computadora por niño” (OLPC, One Laptop Per Child), sólo expuso por tres minutos. Y todo esto incluía también la participación de música, teatro, arte. Los disertantes de las conferencias más importantes (las de 18 minutos) estuvieron agrupados en doce sesiones. Y cada una tenía un nombre que la identificaba: Reiniciar, Reenmarcar, Reconectar, Ver, Entender, Inventar, Soñar, Descubrir, Crecer, Atreverse, Predecir, Comprometerse. Algunos ejemplos Juan Enriquez habló sobre el homo evolutis, que sucederá al homo sapiens. La manipulación de células y tejidos, así como el salto cualitativo de la robótica, permitirán mejorar la capacidad auditiva del humano, hasta llevarlo a escuchar lo que hoy no está dentro de nuestro rango (sonidos que emiten ballenas, delfines, por ejemplo), o ver lo que hoy ningún humano puede (rayos ultravioletas, rayos x). Corazones, hígados, riñones y otros órganos artificiales que permitirán prolongar la vida de nuestra especie hasta límites que hoy son impensables. Enriquez es mexicano, profesor en Harvard, uno de los negociadores de la paz en Chiapas y uno de los socios de Craig Venter, quien lideró el proyecto privado que terminó decodificando el genoma humano. En una charla privada, me dijo que el principal objetivo que tiene ahora es publicar las distintas especies animales que encontraron con Venter, que llevan al doble (sí, ¡al doble!) la cantidad que se conoce hasta hoy. Shai Agassi habló sobre su Auto 2.0 (Car 2.0), un auto eléctrico que ya existe, funciona y está en condiciones de competir con los actuales modelos. La única diferencia es que funciona a batería. Y las baterías se cargan en estaciones distribuidas en una ciudad como si fueran lugares en donde uno lava el auto. Y con cero emisión y polución. El usuario paga por kilómetro recorrido, como uno paga por minutos que habla por teléfono. Israel ya lo adoptó con el impulso que le dio Shimon Peres, y Dinamarca se sumó también. La pata que faltaba, quien construyera el vehículo, se cierra con la participación de Nissan-Renault. Nalini Nadkarni, considerada la reina de la investigación en las junglas, se pasó dos décadas investigando la copa de los árboles en Costa Rica, Nueva Guinea, el Amazonas y los bosques en el noroeste de Estados Unidos, cerca del Pacífico, explorando el mundo de los animales y plantas que viven allí y que ¡nacen y mueren allí! sin haber bajado nunca a la tierra. Creó una base de datos sobre esas especies, su variedad y cantidad, y la preservación del ecosistema. Explicó su relación con los presos de distintas cárceles y los trabajos en cooperación con ellos para hacer crecer musgos y pequeños animales. Terminó su alocución con la gente de pie y aplaudiendo enfervorizada. Sylvia Earle, la gran defensora de la fauna en los océanos, que encabezó más de 50 expediciones y pasó más de 6000 horas bajo el agua. Se la conoce como La Mujer Profundidad, o la Leyenda Viviente. Se ocupó de describir la depredación humana en el maravilloso mundo que vive en el fondo de los mares y los caminos que utilizaría para evitar que el hombre hiciera añicos el propio planeta que lo alberga. Jill Tarter, la astrónoma que dirige el Centro en Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, SETI (“Search for Extraterrestrial Intelligence”), dio una explicación muy visual e impactante del porqué de su pasión. Tomó un vaso y propuso que imagináramos que lo llenaba de agua al borde de un océano. Preguntó después: “Del hecho de que no haya capturado ningún pez acá, ¿es posible inferir que no hay ningún pez en las aguas de ningún océano de la Tierra?”. El trabajo de búsqueda continúa, usando telescopios distribuidos en Australia, Virginia del Oeste y Puerto Rico. José Antonio Abreu, el extraordinario director de orquesta venezolano, participó desde Caracas en una teleconferencia. Abreu es el creador de una organización llamada El Sistema (así, en castellano), que enseña música a los chicos de toda Venezuela desde el año 1975. En más de 30 años, El Sistema creó 102 orquestas juveniles, 55 de chicos, 270 centros de música y ya tocó las vidas de 250.000 niños que aprendieron algún instrumento. Mientras en Caracas, en simultáneo, un teatro lleno de orgullosos compatriotas de Abreu lo ovacionaba de pie, lo mismo ocurría en Long Beach. Dan Ariely, profesor en el MIT sobre conductas humanas y autor del best seller Predeciblemente irracional (Predictably Irrational), quiere entender por qué los humanos hacemos trampa. Y cuáles son los límites. Usted, ¿se llevaría un lápiz de la oficina en la que trabaja o papel en blanco para su casa? Lo más probable es que su repuesta sea afirmativa, aunque le dé cierto pudor confesarlo. En cambio, ¿se llevaría el equivalente en dinero de ese lápiz o papel? Otro caso: si a usted le dijeran que para contestar las preguntas de un examen usted puede copiarse de un libro pero que nadie se va a enterar, usted, ¿miraría el libro? Entender por qué somos como somos, por qué procedemos como procedemos, nos muestra mucho más parecidos que distintos, independientemente de dónde hayamos crecido y qué cultura tengamos. Yann Arthus-Bertrand, un apasionado por la fotografía, exhibió una cantidad increíble de vistas del planeta tomadas desde el cielo. Desde un helicóptero, o desde un zeppelin o desde cualquier objeto que vuele, Bertrand conmocionó a los que allí estábamos haciendo una descripción perfecta de lo que uno escuchó tantas veces: una imagen es mucho más que mil palabras. Sin embargo, su foco de atención fue mostrar en fotos las tremendas injusticias y desigualdades del mundo actual y se encargó de enfatizar que vivimos en un estado de negación, como si no quisiéramos creer lo que sabemos. Recorrió cincuenta países para hacer cinco mil entrevistas, de las que exhibió algunas en una edición abreviada de una película que se llamará Home (Hogar), se estrenará el 5 de junio de este año y por la cual no percibirá ningún dinero: quiere que la película tenga distribución gratuita. Otro ejemplo. Oliver Sacks, el médico neurólogo dedicado a la antropología, quien fue el autor intelectual de la película protagonizada por Robin Williams, Despertares (Awakenings), se permitió sugerir una visión distinta de las alucinaciones que suelen tener algunos pacientes. Alucinaciones visuales que tienen personas con disminuciones o discapacidades en su visión y alucinaciones auditivas que tienen algunas personas con discapacidades para oír. Pero lo notable es que describió que en su experiencia con pacientes de la tercera edad muchos de ellos no quieren describir lo que les pasa por temor a que los consideren insanos o locos o dementes. Y explicó cómo tratarlos y cómo encontrar un marco diferente para su tratamiento. Fue otro más que se llevó una ovación de pie. Bonnie Bassler, bióloga, presentó un concepto que describió como novedoso y del que varios se burlaron durante años: el hecho de que las bacterias pudieran comunicarse entre sí. Mostró ejemplos de colonias de bacterias que, cuando llegan a cierta cantidad, se encienden y generan luz. Como si tuvieran la chance de hacer un censo poblacional y, cuando les dan las cuentas, se activan. Y así como hay bacterias de la misma especie que se conectan entre sí en un lenguaje típico de esa colonia, una especie de intra-lenguaje, también tienen una manera de comunicarse con otros grupos (una suerte de ‘esperanto’ entre bacterias (sic) o de inter-lenguaje). Y esto podría dar lugar a una nueva generación de antibióticos si uno es capaz de desarrollar estrategias que impidan este censo poblacional, o, en el caso contrario, para estimular el crecimiento de otras que son beneficiosas para el ser humano. Nathan Wolfe, cazador de virus, habló de sus repetidas experiencias en Africa, en donde logró demostrar que hay un número increíble de virus que saltaron de animales a humanos, como fue el caso del virus del sida. ¡Y lo siguen haciendo! La cantidad de virus es tan enorme que, si se publicara una enciclopedia de 30 volúmenes sobre todas los organismos vivientes, 27 de ellos corresponderían a los virus conocidos hasta hoy y los 3 restantes, dedicados a los otros animales. Ah, el hombre sólo sería una nota al pie en uno de los tomos. La vida de Wolfe está dedicada a evitar pandemias: predecirlas, combatirlas, erradicarlas. Ed Ulbrich, director de efectos especiales de Hollywood, quien dirigió ese aspecto de la última película que protagonizó Brad Pitt (El curioso caso de Benjamin Button). Para los que no vieron la película (como yo), se trata de contar una historia en donde el tiempo para Pitt pasa al revés. Es decir, nació con 87 años y a medida que van pasando los años va siendo cada vez más joven. Ulbrich mostró qué tecnología usaron para que, en una película que dura casi 3 horas, la primera hora tuviera el cuerpo de una persona mayor, y la cabeza de Pitt fue producto de una animación hecha ad hoc. La capacidad tecnológica para poder lograr que algo generado artificalmente pudiera reproducir todos los gestos de Pitt mostró un grado de sofisticación nunca antes visto. Y se llevó otra ovación. Willie Smits, especialista en bosques, se llevó el aplauso más grande y más prolongado de las 102 personas que hablaron a lo largo de los cinco días. Llegado desde Indonesia, Smits trabaja en la intersección entre el mundo animal, la conservación del espacio verde y la raza humana. Y su experiencia se inicia cuando el hombre invade Sulawesi, los bosques que cobijan a los orangutanes. Estos animales, considerados entre los más inteligentes, eran matados para ser comidos, o capturados para ser usados como mascotas, o algún otro acto de depredación humana. Smits creó una fundación (Masarang) con la que abrió una fábrica para tratar palmeras azucareras y, usando energía solar, extraer una sustancia que luego convierte en azúcar propiamente dicha y también etanol, con lo que al venderlo genera dinero que le da a la comunidad productora poder y la alternativa de no arruinar el planeta. Mi experiencia (en resumen) Yo viví una de las semanas más espectaculares de mi vida. Escuché a gente hablar de temas de los que no tenía la más vaga idea, que me conmovieron hasta las lágrimas (literalmente), y me encontré aplaudiendo de pie, emocionado por el compromiso de algunas personas con respecto a los destinos del prójimo. Me encanta espiar el futuro y TED me dio la ocasión. Me impacta ver la generosidad que tienen algunos de mis pares de especie, en particular con el ofrecimiento del tiempo, que es uno de los valores más preciados de los humanos. Escuchar gente hablar de temas de los que no tengo idea me dio alternativas distintas para pensar los míos. Pensar por fuera del molde. Imaginarse lo que no existe. Atreverse a enfrentar el statu quo. No tolerar la neutralidad. Compromiso. Candidez para plantear problemas. Y no tener miedo al ridículo o a decir, “no sé” o “no entiendo”. Me sentí un hiperprivilegiado y me pregunté durante mucho tiempo por qué.

 

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-119993-2009-02-15.html

Qué posibilita la Web 2.0

[card1711.JPG]

Pujato 2.0. Editorial sobre el Proyecto

Anaclara Dalla Valle

Inicio del Proyecto insitucional para la digitalización de PUJATO!

No sé si está por aquí, lo que busco por ahí. La cuestión es que vivir en Pujato, siempre me da más motivos para seguir buscando, lo que sea, donde sea. Me da más posibilidades de descubrimiento y consecución y eso por no haber nacido en una ciudad ruidosa y lumínica, con toneladas de lugares a los cuales recurrir ante un “ataque de pensamiento”. Acá, hay muchos espacios para inventar, hay mucho de todo para inventar. Y por sobre todo, muchos prejuicios y desafíos por los cuales uno debe, de modo definitivo, reforzar cada dia sus propósitos, para que sigan existiendo. No me cuesta demasiado escribir sobre él o sus gentes y ganas o desganos. A veces, creo que es una obligación escribir sobre Pujato. O mas que nada, un agradecimiento porque fue, éste pedazo de mundo, antes Rey Humberto, un rato mas tarde Colonia Clodomira, donde nació mi abuela. Debo escribirle porque atrapó a Nicolasa, la mama del papá de la Piru, que se murió sin saber qué día había nacido. Por lo tanto, no supo cuántos años tenía cuando se fue del lugar que eligió para decirnos hasta luego. Será que nunca dejó de habitarlo. En palabras, en anécdotas, en “volver al corazón”. De todas formas logró dejar el rastro de su vida revolucionaria porque escapó de la oligarquía santiagueña y se trajo un hijo suyo, a cuestas.Vino a trabajar. A construir. En la sangre se lleva. Y hay un contundente bagaje cultural desde variadas raíces, que me impide dejar de agitar mis pies. Pero no somos pura sangre. Y muchas veces, esas ganas innatas de convulsionar los espíritus ajenos y provocar rupturas y emociones y evoluciones, necesitan de más manos. Por sobre todo, de más ideas. Entonces, inevitablemente vino la época de socialización, de comunicación. Entonces, inevitablemente,la lectura de numerosos artículos, la instalación en la vida online que implica nuevas aperturas a mi cotidiana vida, el conocer personas maravillosas, que no se cansan de maravillarse con todo lo que hay para aprender, las oportunidades de conocer investigaciones, herramientas, platafotmas, redes sociales y sus ventajas/desventajas, vino a infundirme más horizontes. Más que nada, más ganas de hacer nuevas cosas. El mundo entero, advirtió hace poco tiempo,una modificación en los modos de comunicar proyectos, de difundirse persona, de difunir esas tan recurrentes, ideas.Como comenté en la Editorial Obama, un Presidente 2.0, fue el afroamericano Barack, quien se convirtió en un fenómeno mundial.Por que? Porque se respaldó de los incansables avances tecnològicos del sigo XXI para promover una campaña diferente, muy diferente a las conocidas. Digamos, que marcó la diferencia. Fue ambicioso y reconociendo la inutilidad de ir en contra de, se potenció con. Tecnología y política, convergieron. Como también lo viene haciendo Tecnología y vida cotidiana, tecnología e identidad, tecnlogía y amor/odio, tecnología y movilidad/inmovilidad. Tecnología y viajes, tecnología y paradigmas. Tecnomundo. Mundo tecnológico. Mundanos tecnologizados. Tecnología que captura, envuelve, implora, regala, ofrece, descoloca, enamora, empuja. Así fue, como, con la sangre de los Lynch, que despuès fueron Lincho, con mi madre D`Alleva por su padre que hacía quilometros en motos por la Piru mía y de mis hermanos, con mi padre Dalla Valle, de huesos optimistas, mas puros que sus ojos celestes, más inmensos que su espalda a mares benévola, con mi cabeza en el aire, en los links, en pantallas, que me recuerdan al cuarto de espejos, infinitos, del Coronel Aureliano Buendía, pero con mis pasos en Pujato, no pude -ni podré- quedarme quieta. Por eso, yo quiero que Pujato sea 2.0, que el Presidente Comunal, sea el primero 2.0, que las formas de integrarn gobierno/instituciones/ciudadanos, cambie, se agilice para intensificarse, se digitalice. De esa manera, Pujato va a estar con derecho ocupando tierra en este planeta Tierra. No se pueden desperidiciar más calles.Desde el más lejano satélite, se tiene que enterar que un pueblo, por allá, en el sur santafesino, rodeado de campos y más campos, existe. Por qué? También para marcar la diferencia, para avanzar, para crecer. Porque, más allá de los pocos kilometros, que delimitan a este town, existen millares, millones, toneladas de kilometros a los que se puede llegar. A los que deberíamos llegar, casi, sin movernos. Y si contamos con las herramientas, si contamos con algunas personas dispuestas a subvensionar cualquier proyecto que implique un avance, económicamente, teóricamente, la clave está en diseñar tal proyecto, y en ponerlo en marcha. Pujato 2.0 tiene como objetivos digitalizar la localidad, enpezando por los de arriba, por los que gobiernan, que siguiendo a Juan Freire, son los que deben ser el ejemplo. Seguir experimentando con herramientas digitales, aprender su estructura, internalizar sus ventajas, para enseñar a usarlas. Contar con más vías de acceso para conocer las necesidades de los pujatenses, abrir las ventanas de la Comuna al pueblo, abrir las ventanas del pueblo, al mundo. Intensificar las interacciones gobiero/institucines/ciudadanos-politicos/estudiantes/personalidades de más allá del Km 756 (donde empezamos a tener nombre como localidad). Lograr más contactos que nos enriquezcan como personas, como pujatenses, mostrar esto que hacemos para ser, dejar en claro las potencialidades de una comunidad de 4000 habitantes, multiples profesionales, 400 camiones, cinco instituciones educativas, dos clubes en auge, comercios de sobra, empresas cerealereas, textiles y de transporte. Adaptar al pueblo, al siglo XXI, al siglo de la tecnología. Ser un ejemplo. Volar, jamás me ha costado, y no me canso de agraecerlo. Sé que quizás, las metas sean un poco complejas de alcanzar. Pero trato de no dimensionarlas. Al menos, que no sean impedimentos para continuar haciendo. Primero lo primero. El proyecto, encarpetado, con imagenes y notas periodísticas que reflejan cuánto se hizo desde otros altos lados con la tecnología, y opiniones de expertos, fue aceptado por la cúpula burocrática. Lo que sigue, es incorporar conocimientos, para el diseño de una webside que desnude panópticamente, a Pujato.Después, vendrán mas cosas,redes sociales, perfiles actualizados, comunidades virtuales, cadenas de mails, bases de datos, soportes que soporten la renovación de cada día, vendán más cosas que sigo imaginando, de las que ya se enterarán, de las que ya me enteraré. No voy a gastarme en pensar en qué lugar está lo que busco, si está por aqui o por allí, voy a seguir buscando, en cada rincón. Voy a aprovecharme las venas furiosas y las venas digitales, para dejar algo acá. No vaya a ser, que me tenga que ir 🙂